En el plano físico:
los especialistas en litoterapia coinciden en que la piedra de lava es una piedra cálida. Tendría el poder de retener y propagar el calor de manera suave y equilibrada a los órganos del cuerpo con los que entra en contacto. No es raro, de hecho, utilizarla para relajar los músculos y aliviar tensiones de todo tipo, ya sean musculares o nerviosas. La piedra de lava es reconocida por sus virtudes de fortalecer los órganos y mejorar las funciones del organismo gracias a sus propiedades mineralógicas.
En el plano emocional:
La piedra de lava es considerada como una piedra magnética potente. El magnetismo natural de la piedra de lava actúa positivamente y protege a la persona que la lleva, dándole fuerza y coraje para superar las dificultades cotidianas.
Piedra de reconstrucción psíquica, ayuda a sanar traumatismos y a canalizar emociones negativas y excesivas como la ira. También refuerza el autoconocimiento para evolucionar mejor superando bloqueos inconscientes.
Es también una piedra de enraizamiento que aporta fuerza y estabilidad tanto física como emocional.
VIRTUDES Y PROPIEDADES DE LA PIEDRA LAPISLÁZULI EN LITOTERAPIA
En litoterapia, la piedra lapislázuli es una piedra que aporta un impulso de confianza a quien la lleva y le anima a tomar las riendas de su vida. El lapislázuli libera y ofrece una cierta facilidad para comunicar sus emociones y sentimientos. La comunicación oral se ve así favorecida por ella. El lapislázuli también aporta plenitud y paz interior, por lo que el estrés se elimina muy rápidamente.
Entre sus propiedades y virtudes, se le puede atribuir ante todo el aporte de honestidad, compasión y rectitud. La piedra lapislázuli en litoterapia también aliviaría los dolores de cabeza. Los trastornos del sueño y los vértigos se atenuarían. Facilitaría la respiración y aportaría beneficios en la garganta y el sistema nervioso.
Si desea llevar una piedra lapislázuli, le aconsejamos llevarla a la altura de la garganta, ya que se trata de la piedra de la comunicación. Así, un collar de lapislázuli es perfectamente adecuado. Lo ideal es llevarlo entre la parte superior de la cabeza y el esternón, es decir, justo encima del diafragma.
Esta pulsera es de perlas de 12mm.