La Turmalina es la piedra protectora más potente.
Físicamente, estimula los puntos reflejos relacionados con el cóccix, fortalece los músculos y el sistema nervioso.
Se pueden tratar bloqueos de todo tipo con pequeños bastones de Turmalina.
Siempre se debe llevar una consigo (en el bolsillo o en forma de joya) para protegerse de las energías negativas de las personas de nuestro entorno y también de ciertos eventos dolorosos.
La Turmalina negra es la piedra del enraizamiento, favorece el retorno a la conciencia y nos impide caer en la locura.
Sus particularidades: esta piedra nos protege contra los fenómenos de electricidad estática y las ondas hertzianas (colocar cerca del televisor, el ordenador, los teléfonos móviles y todos los aparatos eléctricos) asociada a un Cuarzo rosa o un Cristal de roca, aumenta su eficacia.
Purificación y recarga : para purificarla hay que sumergirla en agua destilada salada y recargarla a la luz del sol o de la luna (sobre todo en fase de luna llena)
El cordón se regala con el colgante.