Simbolizado por el opérculo de la concha que se encuentra en las orillas mediterráneas, el ojo de Santa Lucía aleja el mal de ojo y atrae la buena suerte.
Considerado un verdadero amuleto de la suerte en Córcega, especialmente por los pescadores, el ojo de Santa Lucía también se asocia con el dinero y la prosperidad.
Adquirir el ojo de Santa Lucía fomenta una certeza y una fe inquebrantable en uno mismo y en sus acciones. Gracias a este opérculo milagroso, el futuro se nos presenta bajo una mejor luz. Aporta la ayuda, la fuerza y el apoyo que necesitamos diariamente para apreciar cada instante que se nos da.
La suerte y la felicidad siempre sonríen a quien lleva consigo el ojo de Santa Lucía. Como un ángel guardián, concede todos los deseos como por milagro.
El cordón ajustable se ofrece con la compra de cualquier colgante.