El ámbar, como otras piedras preciosas y semipreciosas, tendría propiedades curativas. Un collar de ámbar para bebés permitiría:
Aliviar el dolor relacionado con la dentición gracias a su acción antiinflamatoria y, por lo tanto, reducir los gritos y el llanto del bebé.
Aliviar las irritaciones cutáneas, como la dermatitis del pañal.
Facilitar el adormecimiento y mejorar el sueño.
Fortalecer el sistema inmunitario y reducir los efectos de las alergias.
El brazalete de ámbar sería, por tanto, un gran aliado para todos los padres que desean ayudar a sus hijos a sobrellevar el dolor asociado a la dentición.