La aventurina es la piedra del medio ambiente, es positiva, aporta prosperidad y protección.
Colocada en tu vivienda, el jardín o sus alrededores, solo es buena para tu salud, ya que libera una fuerte conexión al bloquear la contaminación.
La aventurina absorbe considerablemente las ondas electromagnéticas provenientes del ordenador, el teléfono móvil o el equipo de música.
Desactiva y neutraliza las malas ondas telúricas provenientes de cursos de agua, ríos subterráneos, arroyos y líneas de alta tensión.
La aventurina anima a avanzar, a tomar decisiones, a afrontar mejor las situaciones ambiguas.
Reduce el estrés, atenúa las neurosis cuyas causas a menudo se desconocen, estabiliza el estado de ánimo, permite tener ideas claras, hacer proyectos y aumentar la creatividad.
A nivel físico, la aventurina estimula, permite controlar mejor el cuerpo emocional, aporta bienestar, regula el crecimiento de los niños pequeños.
A nivel espiritual, la aventurina equilibra las energías del Chakra del corazón.
Es beneficiosa para los problemas de piel, el sistema nervioso, la presión arterial, el corazón y para reducir el nivel de colesterol.
Es una excelente piedra para los cardíacos y quienes sufren de arteriosclerosis.
Las virtudes terapéuticas de la Aventurina: Piel (enfermedad de), Acné, Alergias, Granos, Eczema, Golpes, Hematomas, Erosiones, Piel (embellecimiento de la), Infarto (en prevención), Nerviosismo, Maniaco-depresiva, Sudor (de las axilas), Cardiovascular, Corazón. A nivel psicológico: Ira, Aceptación, Autocontrol, Paciencia, Entusiasmo, Problemas emocionales, Problemas, Desarrollo (Físico e intelectual), Trastornos del comportamiento.
A nivel fisiológico: Timo, Piel, ojos, Glándulas suprarrenales, Pulmones, Senos nasales, Corazón, Sistema muscular, Sistema urogenital.