En la práctica y a nivel físico, la Amatista es una piedra excelente contra los dolores de cabeza (colocarla sobre el chakra del tercer ojo).
También calma los dolores de estómago e intestinales relacionados con el estrés y el nerviosismo (colocarla sobre el chakra del plexo solar).
Es eficaz para el insomnio y las pesadillas (colocarla en la mesita de noche o debajo de la almohada).
A nivel espiritual, favorece la elevación, el desapego y es un excelente soporte para la meditación.
Estimula la imaginación y la claridad de la mente. Si colocas una geoda de Amatista en una habitación, purificará la atmósfera y aportará paz. Sus particularidades: en caso de problemas con el páncreas, hay que poner una Amatista en un vaso de agua durante una noche y beber este elixir por la mañana en ayunas.
Purificación y recarga: para purificarla, simplemente hay que enjuagarla con agua y luego recargarla con la luz de la luna.