Esta piedra estimula la voluntad, nos permite liberarnos de nuestras limitaciones, superamos nuestros miedos para llegar a afirmarnos con más serenidad interior.
Reduce el estrés aportando más confianza en uno mismo.
El ojo de tigre combate la depresión, nos hace más optimistas, ayuda en la toma de decisiones, aporta el reconocimiento de uno mismo como individuo.
Esta piedra ayuda a tomar conciencia de las propias cualidades, favorece la creación, reduce los miedos.
Las relaciones de amistad mejoran notablemente al llevar un ojo de tigre; es evidente que el hecho de que aporte más confianza incide en las relaciones sociales.
Su capacidad para regular las emociones permite disolver los bloqueos emocionales.
Al colocarlo entre los ojos a la altura del 6º chakra (ajna) relajará la mente.
Las tradiciones asiáticas le confieren la capacidad de armonizar las energías yin yang.
Se utiliza a menudo durante los períodos de exámenes con pirita, fluorita y citrino para tener mejores capacidades y memorización y estar en un estado emocional propicio para estas pruebas.